4 momentos de la vida en los que la caspa es un gran problema

Muchos de nosotros creemos que la caspa no es un problema grave y que con solo pasar nuestra mano por los hombros, o sacudir la cabeza, podemos librarnos de ella.

Pero esto es muy falso, la caspa es un problema serio y hay ciertos momentos de nuestra vida en los que puede llegar a arruinarnos cosas importantes.

Imagínate estas 4 situaciones en las que la caspa puede ser una gran problema:

1. Cuando sacas a bailar a una chica

No hay mujer que aguante la caspa en tus hombros, especialmente si no la conoces y la acabas de sacar a bailar.

Si ella debe dejar descansar el brazo sobre tu hombro, es mejor que no se encuentre con esas molestas costras blancas que produce la caspa.

De ser así, seguramente comenzará a dar excusas para no darte su teléfono y comenzará a hacer muecas a las amigas cuando tú no te das cuenta para que vayan a salvarla de aquella situación incómoda.

2. Cuando viajas apretado en el transporte público

Seguramente no serás el único con caspa en el transporte público, pues este problema afecta a millones de hombres, pero si llegas a quedar aprisionado entre dos personas mientras el bus se mueve, tal vez la cara de alguien quede pegada a tu hombro lleno de costras blancas y en ese caso todo será como una película de terror.

De hecho, como la caspa afecta a tantos hombres, tal vez tú termines siendo la víctima de esta situación, si el bus va demasiado lleno y tu nariz queda acorralada contra el enorme hombro de un hombre alto y con mucha caspa.

3. Si en tu trabajo debes atender personas

Aunque en una empresa no pueden reprocharte el hecho de tener caspa, esta resulta un gran problema si tu cargo involucra el contacto con las personas.

Por ejemplo, si eres mesero y tienes problemas de caspa, la gente pensará que se te regó la sal sobre los hombros y que eres poco aseado, lo mismo si eres cajero de un banco y tienes que saludar a cientos de personas todos los días, o si eres un importante ejecutivo y tienes que jugarte la vida en una importante reunión. La caspa no dice cosas buenas de quien la porta en su cabeza y en sus hombros.

4. Si vas a ir a conocer a tus suegros

De nada sirve que te esfuerces por parecer un príncipe azul perfecto, ni que te pongas la mejor pinta, ni que saques a la luz tus mejores modales el día en que te sientas a cenar por primera vez con tus nuevos suegros.

Solo basta un poco de caspa sobre los hombros para que pases de prínicipe a sapo en menos de un segundo. Si las mujeres no soportan la caspa, unos suegros expectantes y analíticos, mucho menos.

Por fortuna, todas estas situaciones se pueden evitar si decidimos controlar la caspa con Shampoo Clear Anticaspa y ser de esos hombres que siempre se sienten seguros y que no tienen absolutamente nada que ocultar.

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